January 25th, 2008 admin
No iba a hablar del Speed dating. Es una de esas cosas curiosas sobre las que uno guarda un par de links para hablar de ello pero que, a la hora de la verdad, le da un poco de pereza escribir sobre ello. Lo que pasa es que me ha venido a la cabeza el tema al leer el curioso post de Pableras sobre las discotecas y su cuarto oscuro (que los gayers llevan utilizando desde hace eones).
El Speed dating es un curioso formato de relaciones personales pensado para conocer más gente. Cuenta la leyenda que nació en la comunidad judia neoyorkina. Al ser una minoría, tenían problemas para encontrar pareja entre ellos dado que se encontraban muy diseminados. Como no había manera de encontrar pareja judia de manera natural, se organizaban reuniones con una serie de reglas para maximizar el número de encuentros y conversaciones. Cada participante tenía que traer X judios más, y se sentaba cada uno en una mesa, y se organizaban conversaciones por parejas de distinto sexo de seis minutos. Al final, uno tiene la oportunidad de quedar con aquella persona con la que al conversar, haya encontrado algún tipo de conexión.
Por supuesto, todo esto es trasladable a Internet. Y muchas son las páginas que se han lanzado a ofrecer diferentes formas de speed dating. Pero, de todas formas, esto de las relaciones a través de Internet
no es precisamente una novedad. Todo el mundo tiene algún colega que ha mojado gracias a la red de redes (un gran avance para la humanidad, sobre todo la para la humanidad de algunos
).Hay dos reflexiones que me parecen curiosas.
La primera es que, instintivamente, quitamos legitimidad a las relaciones generadas de ésta manera. A todos (sí, a tí también) se nos pone una sonrisilla tonta cuando hablamos de un colega que ha ligado por Internet. Al parecer “esas no son maneras”. Al parecer, si una relación sale de verse todos los días en el trabajo es “más relación” que si se queda para hablar con desconocidos en conversaciones de seis minutos rotatorias. Si me acaba enrollando con una conocida del chat de amigos del pollo, es mucho más cutre que si entablo conversación con ella en el bar de turno…
Y, la segunda, es que aunque mecanismos como el “cuarto oscuro” y el “speed dating” son creados por minorías, finalmente son adoptados por las supuestas mayorías también. Es como si las minorías tuvieran menos reparos y más humildad al admitir que tiene problemas para relacionarse y hacer nuevas amistades en el mundo en el que viven, mientras las supuestas mayorías acaban haciendo lo mismo, pero intentando que no se note. Y me refiero a las mayorías como “supuestas mayorías” porque: ¿Qué coño es una mayoría? Es más que probable que, al menos a día de hoy, todos seamos una minoría de uno (igual me estoy pasando de poético, pero es que cuando escribo sin resaca estoy menos cabreado y más poético).
Igual acabas de llegar a Barcelona y estás intentando conocer gente, quizá te interese el Speed Dating …..
1. el punto de FUGA» B&hellip | January 29th, 2008 at 3:08 am
[…] sustituye a uno que he colgado hace un rato y que he decidido completar después de leer lo que Max Renn escribió el otro […]