¿También se acaba lo profesional?

En mi anterior post afirmo que ya no existe ni lo independiente ni lo alternativo. ¿Y qué hay de lo profesional?

En Internet lo profesional es una minoría. Hay ejemplos por todas partes: blogs, youtube, flickr y otros servicios donde los usuarios practican el crowdsourcing (infinidad de usuarios generando un contenido). Existen webs como Digg o Meneame donde los usuarios son los editores de las noticias y deciden qué sale en portada.

Pero ésta tendencia se ha expandido a otros medios. La televisión, que tiene la desventaja frente a Internet de no ser interactiva, está ahora llena de realities (historias sin actores ni guión), o shows de variedades como “Tienes talento” sin profesionales del espectáculo.

Quizá sea un ejemplo un poco “cogidito con pinzas” pero no me resistiré a mencionar también a IKEA, que ha hecho de los jóvenes auténticos aficionados forzados al bricolaje.

Cada día es más duro ser profesional de algo porque, en un escenario donde la producción y distribución (ordenador e internet) se han abaratado hasta estar al alcance de todos, ya no vale con poder hacer algo, sino que hay que aportar un valor extra que realmente te diferencie del aficionado.

No, “lo profesional” no está acabado, pero los aficionados han elevado el nivel necesario muy por encima de donde estaba.

5 Comentarios

Comenta el articulo:

Requerido

Requerido,