Posted on Thursday 21 February 2008
Holgar dulce hogar… pues no. Se vivìa mejor en Tailandia que le vamos a hacer. Si vèis que pongo los acentos al revès es porque he puesto el teclado en chino y ahora no se còmo se pone en castellano. Odio windows, tanto que no le pongo ni la mayuscula (ahì no me ha dejado ponerlo)
A lo que iba, pues llegue el viernes pasado hecho polvo de aviones. Y segùn lleguè a casa telèfono. Ale de farra otra vez… Como salì solo el resto del escuadròn español tenìa ganas de farra, pues si hay que salir pues se sale. Eso si, el domingo me lo tirè todo el dìa en casa sobando. Casi no salgo ni a cenar, pero el hambre pudo màs que el sueño.
Cuando el lunes se promotìa tranquilo, SORPRESA, tengo un año màs. Que horrrrrrror! Si en realidad me la suda, cuando me empiece a afeitar me empezarè a preocupar. Invitè a unos amigos chinos a cenar, el gao y el tom shou, los invitè a cenar porque hablan inglès. La cena bien, cayò una botella de Baijiu pequeña, cervezas a cascoporro, etc. Cuando me dieron la cuenta casi me da la risa, 27 €. No podìa ni moverme con todo lo que habìa comido, 5 personas, 27€… me encanta china. Luego fuimos a la disco en la que no paso nada del otro mundo. Muchas risas con los chinos, cambe tras cambe, hasta que chaparon el sitio. Siempre nos vamos los ùltimos, la del guardarropa nos odia.


Ya el martes, con esto de que soy un año menos peter pan, me apuntè al gimnasio. Fuì con Tom Shu, al que va èl. Està en el piso sèptimo de un hotel y es como una cadena de gimnasios. Cintas de correr con tele, un mogollòn de bicis, pesos libres, etc. Està muy bien. Los vestuarios son divertidìsimos, no es leyenda urbana, los chinos tienen micropene. No es que yo sea aquì nacho vidal, pero es que es muy fuerte. Luego cena en restaurante popular, tallarines, cerveza y brochetas. 3 euros los dos, es la bomba. Y luego a tomar un par de birras a un bar de chinos y pa casa prontito.
Ayer nos invitò Mr.Chen a cenar. Le llamamos borrachen, aunque no se por què. El que se emborracha no es èl, es el padre de su mujer. El hombre ya me ha pillado cariño y cada vez que se viene a cenar se trae un par de botellas de baijiu (licor de la muerte). La ùltima vez salimos los dos abrazados del restaurante y me dio su gorra, que automaticamente perdi en la discoteca. Y ayer, no iba a ser menos, trajo dos botellas de baijiu. Pero nadie queria beber eso, excepto èl, y yo tambien, por compañerismo. Pues cayeron las dos botellas de nuevo, pero esta vez entre dos en lugar de seis. Me peguè unos speeches en chino que alucinè, bueno en realidad alucinaron todos. Mi conocimiento del chino es ìnfimo, conozco 30 palabras. Pero gracias al baijiu hago combinaciones de 30 elementos tomadas de cuatro en cuatro, que tienen sentido, y encima la gente se reìa! Nos llevaban de camino a casa y con el pedo que llevaba me fui solo a la discoteca. La primera mesa llena de chinos que vi, me sente con ellos, no se que les dije y ahi me quede. Al final llegue a casa, no se como, y no me gastè ni un duro. Algo bueno tenìa que tener…













