Alguna vez he comentado en alguna charla religiosa, que la mejor manera de desprederse de las ataduras que se puedan tener con la religión, es acudir al vaticano. Donde el voto de pobreza no existe, bueno en realidad si, lo practican todos los tullidos indigentes que flanquean este ‘estado independiente’.
Ahora mismo me siento un poco culpable por haber pagado 13 euros a las arcas de benedicto, para ver la maravillosa capilla sixtina. Pero merece la pena.
Se siente una doble sensación, me sentí maravillado por todas la obras de arte que vi, y me entraron naúseas al ver a la gente admirando a los papas y comprando rosarios de 50 euros. Es gente convencida, que no se les pasa por la cabeza que el vaticano no es más que una máquina de hacer dinero, para engordar las barrigas del clero.
Gracias iglesia católica, por parar el avance de la humanidad, VIVA LA SANTA INQUISICIÓN!
La verdad es que ya tengo ganas de ver el Vaticano. Y no precisamente para descatolicarme… XDD … de eso ya voy sobrado. ¡tiene que impresionar bastante!
¡good to see you!
castelo, sin animo de ser muy duro contigo…
¿que has estado haciendo los últimos siete meses? intelectualmente digo…¿?
Amen Kastel!!!
Quien?

qué he hecho intelectualmente… javi, veo que no te has enterado que estoy de ERASMUS. Saca tus propias conclusiones
intelectualmente…. pues castel está viendo 24…. ¡cosa que tú no puto Fuga! Putos arquitectos intelectualoides…. :-/
Tranqui Castel… dedícate a tocarte la vaina…. que luego ya te tocará bregar….